Guía completa de Segunda Oportunidad - cancela tus deudas en 2021

La presente Guía Completa de Segunda Oportunidad 2021 es fruto del esfuerzo de nuestro equipo por sistematizar algunos de los puntos más importantes del proceso y expresarlos de una forma clara y sencilla de comprender.

Sabemos que los trámites jurídicos pueden resultar abrumadores. Y somos plenamente conscientes de que la Ley de Segunda Oportunidad, en 2021, va a ser una de las principales vías de escape a la crisis económica.

Por eso hemos querido preparar este documento y ofrecerlo de forma completamente gratuita a todas las personas presionadas por sus deudas, de modo que sepan que tienen una salida, que entiendan los pasos a dar y los riesgos a asumir y que dispongan de las herramientas necesarias para pedir ayuda a los profesionales indicados.

Pese a nuestros esfuerzos, podríamos haber pasado por alto algún elemento del proceso. Así que en caso de que, tras leer esta guía 2021 de la Segunda Oportunidad, sigas teniendo dudas, estaremos encantados de atenderte a través de info@debify.es

La Ley de Segunda Oportunidad

Mediante el RD 1/2015 se aprobó la llamada Ley de Segunda Oportunidad, que no es más que un conjunto de medidas orientadas a adaptar a las personas físicas las ventajas del concurso de acreedores.

Ante las situaciones de insolvencia, cada Estado regula una serie de instrumentos concursales o de segunda oportunidad. Su objetivo es satisfacer a los acreedores en la medida de lo posible, para lo que suelen emplearse dos sistemas:

  1. Pactos y acuerdos. Es el sistema preferido por la Ley Concursal. Favorece que sean las propias partes implicadas las que, a través de una serie de acuerdos que involucren la reestructuración de la deuda, encuentren una solución razonable a la situación de insolvencia.
  2. Liquidación patrimonial. A falta de acuerdos, la Ley establece una serie de mecanismos que permiten la liquidación del patrimonio del deudor, aplicándose al pago proporcional a sus acreedores. Dado que los activos del insolvente son insuficientes para pagar a todos los acreedores, se establece una jerarquía entre estos y se van abonando las deudas conforme a este orden de preferencia. Una vez agotado el patrimonio del deudor las deudas pendientes tienden a desaparecer, sea mediante la extinción de su personalidad jurídica (por ejemplo en el caso de empresas) o la concesión de la exoneración del pasivo (que explicamos más adelante).

La Ley de Segunda Oportunidad regula, por tanto, estos sistemas cuando el insolvente es una persona física.

¿Cómo funciona la Ley de Segunda Oportunidad?

Para entender el funcionamiento de la Ley de Segunda Oportunidad es fundamental partir de sus principios. Su propia exposición de motivos expresa que se trata de una norma que persigue que la persona física en situación de insolvencia:

“[…] a pesar de un fracaso económico empresarial o personal, tenga la posibilidad de encarrilar nuevamente su vida e incluso de arriesgarse a nuevas iniciativas, sin tener que arrastrar indefinidamente una losa de deuda que nunca podrá satisfacer”.

Se trata, por tanto, de una norma basada en principios de justicia social.

Pero la Ley no olvida la seguridad jurídica que debe amparar el sistema crediticio. De modo que el primer requisito que va a exigir al deudor para poder acogerse al sistema va a ser la buena fe. Es decir, la Ley de Segunda Oportunidad requiere que quien se quiera acoger a ella no lo haga fraudulentamente.

Cumplido este requisito, el solicitante tendrá que iniciar una fase de negociaciones, conducente a la reestructuración de sus deudas. En caso de no tener éxito en sus negociaciones todavía podrá solicitar al Juez concursal el Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho, cuyo efecto es la cancelación de las deudas impagables.

Veamos paso a paso este proceso.

Requisitos para acogerse a la Segunda Oportunidad

La Ley de Segunda Oportunidad impone ciertos requisitos a las personas físicas para poder acceder a los mecanismos de cancelación de deudas. Estos requisitos tratan de salvaguardar el derecho de crédito, evitando que los acreedores resulten perjudicados por un deudor de mala fe.

En particular, para acceder al Acuerdo Extrajudicial de Pagos (fase negociada) se exigirá que el deudor:

  1. Sea una persona natural.
  2. En situación de insolvencia.
  3. Cuya deuda no supere los cinco millones de euros.
  4. Que no haya sido condenada por ciertos delitos contra el orden socioeconómico en los últimos 10 años.
  5. Y que no haya recurrido a la Segunda Oportunidad en los últimos 5 años.

Simplemente cumpliendo estos criterios ya podremos solicitar los beneficios que supone negociar al amparo de la L2O. Pero si queremos acceder a la cancelación judicial de las deudas tendremos que cumplir algunos requisitos adicionales.

Estos requisitos adicionales los trataremos en la sección correspondiente al Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho, ya que la ley establece un sistema en cascada. Es decir, propone unos requisitos máximos, que de cumplirse darán acceso a los mayores beneficios. Pero si no se cumplen no se excluirá al solicitante del sistema de segunda oportunidad. Simplemente se reducirá el número de beneficios a los que puede aspirar.

Solicitud de la segunda oportunidad

Para pedir la segunda oportunidad deberemos presentar un modelo de solicitud ante el Notario, el Registro Mercantil o la Cámara Oficial de Comercio, Industria, Servicios y Navegación de España, dependiendo de nuestro caso.

Este formulario es muy relevante, ya que no solo supone la solicitud de nombramiento del mediador concursal (y, por tanto, el inicio del proceso), sino que además contendrá toda la información a tener en cuenta a lo largo del procedimiento. De ahí que resulte crucial prepararla con la asistencia de un abogado especializado en la materia.

Presentado el modelo se procederá a designar a un mediador concursal, que se encargará de la tramitación del proceso y de facilitar los acuerdos. El papel de este profesional es clave, pese a que sus honorarios están tasados por ley y prácticamente son simbólicos.

Pero, aunque el objetivo de que los honorarios del mediador concursal sean reducidos es facilitar a los insolventes el acceso al proceso, se genera cierto efecto rebote. Y es que muchos mediadores rechazan el nombramiento porque saben que apenas cobrarán por sus funciones.

En estos casos se puede proceder directamente al concurso consecutivo, sin necesidad de tramitar la fase de acuerdo, como expondremos más adelante.

El Acuerdo Extrajudicial de Pagos

Al designarse al mediador concursal, este convocará a los acreedores para tratar de llegar a un acuerdo, con las propuestas del deudor. Se abre así una etapa de negociación, donde la experiencia y el saber hacer van a ser determinantes del resultado.

En muchas ocasiones se puede concluir el proceso de segunda oportunidad durante esta primera etapa. Y es que, aunque el pacto dependa de las partes y su voluntad de ceder, lo cierto es que el deudor juega con ventaja.

  • Los acreedores saben que no llegar a un acuerdo supondrá la apertura del concurso consecutivo, lo que podría implicar la liquidación del patrimonio del deudor y la pérdida de su posibilidad de cobro.
  • Además, no es necesario que todos los acreedores voten a favor de la propuesta para que esta pueda imponerse a la totalidad. En la práctica suele bastar con llegar a un acuerdo con el acreedor mayoritario.
  • Por otro lado, mientras duren las negociaciones el patrimonio del deudor quedará protegido.

El objetivo de estas negociaciones es reestructurar la deuda. Es decir, obtener nuevas condiciones de pago (que suelen contener daciones en pago, aplazamientos y quitas de deuda) que sean realistas y asequibles. Tales condiciones se recogerán, si tenemos éxito, en un plan de pagos.

El Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho

Cuando las negociaciones son infructuosas o el plan de pagos se incumple, el deudor todavía puede acudir al concurso consecutivo para solicitar la cancelación judicial de todas sus deudas impagables.

Esta es la gran ventaja de la Ley de Segunda Oportunidad, ya que supone la posibilidad de anular deudas por mandato judicial. Es decir, aunque los acreedores no estén de acuerdo.

Al perdón judicial de las deudas lo conocemos como BEPI, siglas de Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho. También es frecuente oír la referencia a la “exoneración del pasivo”, que es una forma más corta de referirse a la figura.

Tipos de BEPI

En cualquier caso, y como hemos anticipado en el apartado sobre los requisitos de la L2O, el BEPI puede concederse en varias modalidades. Cada una de ellas depende de una serie de requisitos. Así:

  1. Podemos obtener un BEPI definitivo y automático. Para ello se nos exigirá:
    1. Cumplir los requisitos de acceso al AEP.
    2. Haber intentado el AEP o, al menos, haber pagado el 25% de los créditos ordinarios.
    3. Y haber satisfecho todos los créditos contra la masa y privilegiados.
  2. Como se comprenderá, esta modalidad del BEPI requiere cierta solvencia. De modo que la L2O también nos permite acceder a un BEPI provisional si no hemos podido pagar tales créditos. En este caso tendremos que:
    1. Someternos a un plan de pagos, que puede durar hasta 5 años.
    2. Mantener el BEPI inscrito en el Registro Público Concursal durante idéntico plazo.
    3. Y no incurrir en causas de prohibición, que son las siguientes:
      1. Incumplir obligaciones de colaboración contractual.
      2. Rechazar oferta de empleo adecuada en los 4 años anteriores.
      3. Haber obtenido otro BEPI en los 10 años anteriores.
  3. En general podremos acceder al BEPI provisional, que se elevará a definitivo una vez cumplido el plan de pagos. Pero, incluso cuando no consigamos cumplirlo, podremos solicitar el BEPI discrecional si acreditamos que hemos intentado hacerlo.

En definitiva, las posibilidades de cancelar las deudas impagables con la L2O son prácticamente del 100%. Especialmente si contamos con el asesoramiento de un experto.

El Plan de Pagos

A lo largo de esta guía hemos hecho referencia al plan de pagos tanto en el apartado del acuerdo extrajudicial de pagos como en el correspondiente al beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho.

Este plan no es más que el instrumento que recoge las condiciones en que se reestructurarán las deudas que no podamos cancelar. Sea por acuerdo o por imperio de la ley, habrá algunos créditos de los que podríamos no deshacernos. Básicamente se trata de deudas que sí podemos pagar, conforme a nuestro estado de solvencia.

Como hemos visto, el incumplimiento del plan de pagos durante la etapa de negociación abrirá camino al concurso consecutivo, donde solicitar el BEPI. Si el plan de pagos documenta el BEPI implica que hemos obtenido una exoneración provisional, por lo que deberemos cumplirla si queremos que la cancelación de las deudas no privilegiadas se haga definitiva.

Algunas dudas frecuentes en torno al sistema

A continuación resolvemos algunas de las dudas más frecuentes en torno al sistema de segunda oportunidad.

¿Qué debo hacer para cancelar mis deudas con la segunda oportunidad?

La primera pregunta que nos hacéis al contactar con nosotros es si podéis acogeros al sistema de la segunda oportunidad. Como sabéis, se trata de un sistema legalmente regulado, por lo que no existen sorpresas: basta con cumplir los requisitos recogidos en la ley para poder iniciar la solicitud.

Tales requisitos, en su nivel más básico son:

  • Ser persona natural.
  • Encontrarse en estado de insolvencia actual o inminente.
  • Que las deudas no superen los cinco millones de euros.

Simplemente cumpliendo estos requisitos se puede iniciar la fase del Acuerdo Extrajudicial de Pagos. Pero debemos señalar algunas precisiones:

  • Si eres empresario tendrás que elaborar y aportar tu balance.
  • No podrás solicitar el AEP incurriendo en causas de prohibición, que incluyen:
    • En los últimos 10 años, haber sido condenado en firme por delitos:
      • Contra el patrimonio o el orden socioeconómico.
      • De falsedad documental.
      • Contra la Hacienda Pública, la Seguridad Social o los derechos de los trabajadores.
    • En los últimos 5 años:
      • Haber obtenido otro AEP.
      • O haber obtenido homologación de acuerdo de refinanciación.

Si no incurres en causas de prohibición podremos presentar la solicitud, que nos permitirá cancelar tus deudas mediante un acuerdo. Como sabes, en caso de no llegar a un acuerdo habrá que solicitar el BEPI, cuyos requisitos ya hemos explicado en el apartado correspondiente a esta institución.

¿Perderé todo mi patrimonio?

En el caso de llegar a un acuerdo solo tendrás que pagar las cantidades o entregar los bienes y derechos comprometidos por el propio acuerdo. Menos control tendremos si llegamos al concurso consecutivo, momento en que se debe liquidar tu patrimonio.

En estos casos debes estar dispuesto a perder todo tu patrimonio. Sin embargo, debes recordar:

  1. Que en cualquier caso las deudas canceladas serán mayores que tu patrimonio. De modo que no debes entender la liquidación como una pérdida, ya que si haces los cálculos verás que sales ganando con la operación.
  2. Que existen casos específicos donde se pueden rescatar importantes activos. Por ejemplo, la vivienda habitual o el vehículo de trabajo.

En definitiva, aunque lo ideal es estar preparado para renunciar a todo tu patrimonio, lo cierto es que con la asesoría adecuada podrías salvar algunas de tus propiedades. Especialmente si resuelves el proceso en la fase de negociación. Pero, incluso en el caso de tener que ceder todo tu patrimonio, gracias a la Ley de Segunda Oportunidad siempre saldrás ganando.

¿Es efectiva la L2O?

Sí, la Ley de Segunda Oportunidad es efectiva. Su único problema es que todavía no es tan conocida como sus homólogas en otros Estados Europeos. De ahí que existan ciertas reticencias a recurrir al sistema.

Pero cada vez son más los empresarios e incluso los particulares que se acogen a este mecanismo de cancelación de deudas. Así, la crisis derivada del SARS-COV2 ha puesto de relieve la utilidad de este sistema, disparando las solicitudes de una segunda oportunidad.

De hecho, prácticamente a diario aparecen opiniones de personas beneficiadas por este sistema en la prensa online e impresa. Por lo que podemos afirmar sin ningún género de duda que la norma no solo es efectiva, sino que se presenta como una de las salidas idóneas a la comprometida situación que atraviesan miles de particulares, familias y empresarios.

¿Cuánto cuesta acogerse a la ley?

Como ocurre con cualquier otro servicio jurídico, su precio puede variar de un despacho a otro. De modo que solo podemos hablar de nuestras tarifas.

Desde Debify nos esforzamos para ofrecer este servicio de la forma más económica posible. Sabemos que nuestros clientes atraviesan un mal momento y estamos comprometidos con su recuperación. De modo que les ofrecemos la posibilidad de cancelar sus deudas desde tan solo 99,00 € al mes.

Esta es la tarifa más competitiva del sector, y creemos que supone una cuantía fácil de pagar y muy beneficiosa teniendo en cuenta las ventajas del sistema. Si te interesa que estudiemos tu caso, preparemos la solicitud e iniciemos el proceso de segunda oportunidad, no tienes más que contactar con nosotros.

¿Cuánto tarda en resolverse el proceso?

La duración del proceso de segunda oportunidad también difiere de un caso a otro. Depende de algunas cuestiones que están en nuestra mano y otras que nos son ajenas.

Por ejemplo, uno de los factores de retraso más comunes es la actuación del Notario. Cuando este profesional actúa diligentemente, podemos cerrar negociaciones en tan solo dos meses desde la fecha de presentación de la solicitud.

Más variable es el plazo a aplicar cuando el asunto llega a la fase de concurso consecutivo. Y ello porque habrá que soportar la carga de trabajo de los Tribunales, que habitualmente introduce retrasos relevantes en el trámite.

En cualquier caso, es bastante realista ofrecer plazos de entre 6 y 8 meses para concluir todo el proceso. Pero estos índices varían en cada lugar y momento, así que si necesitas una estimación más específica te invitamos a consultarnos una vez conozcamos tu caso específico.

¿Por qué contar con un abogado especializado en Segunda Oportunidad?

Mucha gente piensa que como la segunda oportunidad es un proceso legalmente regulado no es necesario que su representante tenga demasiada experiencia. Que basta con que siga las reglas del proceso.

Y lo cierto es que transitar un procedimiento de segunda oportunidad no requiere demasiada experiencia. Pero sacarle el máximo partido sí exige conocimientos específicos y años de práctica.

Como sabes, la primera etapa del proceso es negociada. Y negociar deudas no es una operación sencilla. Máxime cuando hay que establecer quitas y esperas, condiciones que los acreedores no suelen estar dispuestos a aceptar.

Más importante todavía es contar con un especialista en la fase judicial. Como ya hemos señalado, existen algunos supuestos límite, que solo un abogado especializado en segunda oportunidad podrá resolver con éxito. Entre ellos:

  • Cancelación de deudas públicas.
  • Conservación de viviendas, vehículos y otros activos.
  • Liberación de avalistas y fiadores respecto a los compromisos adquiridos.

En definitiva, un abogado especializado en el proceso podrá optimizar sus resultados y agilizar sus plazos. Este es el caso de nuestro equipo.

En Debify contamos con algunos de los mejores abogados de Segunda Oportunidad de España, así que estamos perfectamente capacitados para cancelar todas tus deudas y obtener las mejores condiciones del proceso. ¿Quieres que te ayudemos?

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