
Clarisa Sekulits Fernández ha pasado de ser periodista financiera a convertirse en una divulgadora clave en el mundo de la inversión y la educación financiera. Actualmente, es Responsable de Educación Financiera en MyInvestor, y anteriormente trabajó en medios como Expansión y Funds People. Hablamos con ella sobre los errores más comunes al invertir, cómo empezar en el mundo de la inversión y el futuro de las finanzas digitales.
Has pasado de ser periodista financiera a divulgar información sobre inversión y educación financiera. ¿Cómo ha sido esa transición?
La transición ha sido sencilla porque los periodistas financieros (cualquier periodista en realidad) también somos un poco divulgadores. A la hora de comunicar una noticia o elaborar una información, debemos contextualizarla y redactarla de forma que cualquier lector sea capaz de entenderla, y eso nos obliga a hacer un gran esfuerzo para aclarar aquellos conceptos que puedan resultar un poco más técnicos.
Desde tu experiencia en medios como Expansión y Funds People, ¿qué crees que ha cambiado en la forma en que la gente consume información financiera?
En los últimos años, se ha incrementado notablemente el consumo de información a través de medios online. Y no sólo prensa digital, sino redes sociales, canales de influencers, etcétera. Esto implica un riesgo y es que en ocasiones las fuentes no son completamente fiables, por lo que el lector tiene que tener un ojo crítico a la hora de acceder a según qué tipo de información. Sobre todo, si confía en ella para tomar decisiones de inversión.
Ahora como Responsable de Educación Financiera en MyInvestor, ¿cuál es el principal reto al enseñar sobre inversión?
El reto que tenemos en el banco es que las personas sean conscientes no sólo de la importancia del ahorro sino de la inversión. No basta con reservar una cierta cantidad de dinero para nuestras metas futuras. Hay que poner ese dinero a trabajar de modo que, como mínimo, nos permita batir la inflación. Por otro lado, para invertir no hace falta ser un experto. Hay soluciones de inversión muy sencillas y efectivas, como las carteras roboadvisor.
¿Cuáles son los errores más comunes que ves en los inversores principiantes?
El primero de todos es que olvidan hacer una planificación financiera previa. No se puede invertir igual si tienes una meta de ahorro a un año que a veinte. O si tienes un perfil de alta tolerancia al riesgo o auténtica aversión a las pérdidas. Una vez determinado, hay que fijar una estrategia de inversión que se adecue a nuestras necesidades. Otro error muy común es fijarse sólo en la rentabilidad, y además mirar sólo la más reciente. Lo importante es lo que haga ese activo o ese producto en el futuro, no lo que ha hecho en el pasado. La evolución histórica puede ser una guía pero nunca una garantía. Y puestos a analizarla, hay que tener en cuenta la consistencia, la evolución a distintos plazos y, sobre todo, si ha sido suficiente para batir al índice de referencia.
¿Qué mitos sobre la inversión te gustaría desterrar de una vez por todas?
«Creo que es importante desterrar el mito de que invertir es para ricos»
Creo que es importante desterrar el mito de que invertir es para ricos. Lo importante es ahorrar, aunque sea un poco al mes, pero hacerlo de forma sistemática. Y ese dinero se puede poner a trabajar de muchas maneras en productos muy interesantes y desde mínimos muy reducidos. Mucha gente no lo sabe, pero la mayoría de los fondos de inversión, los planes de pensiones o incluso las propias acciones están accesibles desde menos de 20 euros.
Se dice que en España hay poca cultura de la inversión. ¿Cómo podemos fomentar que más personas inviertan de forma inteligente?

Creo que es importante hacer comprender a la gente que no invertir, o dejar los ahorros aparcados en una cuenta corriente (no remunerada), implica perder dinero. La inflación hace perder poder adquisitivo a pasos agigantados en el medio plazo. Por otro lado, hay que invertir bien. Y para ello hay que entender aquello en lo que estamos invirtiendo. No podemos obedecer ciegamente al asesor de la sucursal o al influencer de turno. Debemos ser mínimamente críticos, selectivos. Saber si ese producto es el más adecuado para nuestro perfil de riesgo, si las comisiones son razonables y si bate al mercado.
¿Cuándo crees que alguien está realmente preparado para empezar a invertir?
Desde el minuto uno. Invertir el dinero es colocarlo en un producto que genere rentabilidad y eso está al alcance de todos. Por ejemplo, con algo tan sencillo como una cuenta remunerada o un depósito ya conseguimos eso.
Para alguien que quiere empezar a invertir pero no sabe por dónde, ¿cuál sería el primer paso?
Lo primero antes de invertir es construir un colchón de emergencia que nos permita hacer frente a imprevistos. Este colchón puede estar integrado por inversiones de bajo riesgo y elevada liquidez, como cuentas remuneradas, depósitos, fondos monetarios y Letras del tesoro. A partir de ahí, nuestra estrategia dependerá de nuestro perfil de riesgo y nuestro horizonte temporal (de ahí la planificación financiera de la que hablaba antes). Los inversores más novatos pueden recurrir a servicios “llave en mano” como las carteras roboadvisor.
¿Cómo se puede invertir con seguridad en tiempos de incertidumbre económica?
La seguridad al 100% no existe. Además, si queremos batir la inflación tenemos que asumir un cierto riesgo, aunque sea mínimo. En este sentido, lo mejor es invertir con vistas al medio-largo plazo. En el corto plazo podremos ver fluctuaciones en nuestra cartera (producto de la incertidumbre económica o de crisis pasajeras), pero si nos atenemos a nuestra estrategia y no entramos en pánico, las crisis se superan y los mercados acaban retomando la senda alcista.
Si alguien quiere construir su libertad financiera, ¿qué estrategias debería seguir desde el principio?
La mejor receta para alcanzar la libertad financiera es… tiempo. Cuanto antes empieces a invertir, es decir, cuanto más tiempo le des a tu dinero para trabajar para ti, más riesgo podrás asumir y, al mismo tiempo, más te beneficiarás de las ventajas del interés compuesto. En definitiva, hay que empezar cuanto antes, aunque sea con poco, y, en la medida de lo posible, no tocar la inversión durante el plazo que nos hayamos marcado.
¿Qué importancia tiene la psicología en la inversión y cómo podemos evitar tomar decisiones impulsivas?
Los sesgos emocionales cumplen un papel clave en los mercados. Muchos inversores, incluidos los profesionales, se dejan llevar por el pánico o la avaricia en determinados momentos, lo que les lleva a vender antes de tiempo o a comprar cuando no deben. Para contrarrestarlos, lo mejor es fijar una estrategia de inversión y ceñirnos a ella, sin cambiar de idea por el ruido que veamos en el mercado. En palabras de Warren Buffett, la mejor estrategia en momentos de ciclo bajistas es directamente “no leer las noticias”.
¿Qué tendencias en inversión te parecen más interesantes actualmente?
Me parece fascinante el papel que puede llegar a jugar la inteligencia artificial a la hora de tomar el pulso a los mercados y optimizar las carteras de inversión.
Con la digitalización y la llegada de nuevos actores como neobancos y roboadvisors, ¿cómo ves el futuro de la inversión?
Creo que tanto los neobancos como los roboadvisor están proporcionando mejoras muy importantes en la vida financiera de las personas. Ambos ofrecen servicios financieros desde mínimos muy reducidos, con comisiones mucho más bajas y además con un sistema transparente, en el que se busca empoderar al cliente para que entienda en qué está invirtiendo, sin letra pequeña.
Finalmente, si pudieras cambiar una sola cosa en la educación financiera de los españoles, ¿cuál sería?
Introduciría el espíritu crítico. Los españoles hemos delegado durante muchos años la gestión de nuestras finanzas en manos de asesores cuyos intereses no siempre estaban alineados con los nuestros. Si la gente supiera hasta qué punto está perdiendo dinero (o dejando de ganarlo) por no ponerse las pilas en materia de educación financiera, tendría mucha más vocación por aprender aunque fuera lo mínimo.