Debify consigue un Acuerdo Extrajudicial de Pagos con 98 % de quita de deuda

La Ley de Segunda Oportunidad nos permite cancelar todas las deudas que no puedes pagar. Para ello pone a nuestra disposición dos mecanismos:

  1. En primer lugar, el Acuerdo Extrajudicial de Pagos (AEP). Se trata de una primera fase del proceso. Aunque no es necesario tramitarla, es más que recomendable, ya que:
    1. En muchos casos basta para resolver la situación de insolvencia. Por ejemplo, recientemente hemos obtenido una quita de deuda que afectaba al 98 % del pasivo de nuestro cliente.
    2. Además, si el acuerdo no fuera favorable a nuestro cliente, haber intentado negociar nos facilitará la solicitud del Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho (BEPI).
  2. En segundo lugar, el concurso consecutivo. Se trata de la segunda etapa, tal vez más conocida. La tramitamos ante el Juez Concursal, y podemos solicitarle que cancele todas las deudas que no puedas pagar. Nuestro índice de éxito es del 100 %. Así que si llegamos a esta fase conseguiremos que se te conceda el BEPI para que puedas volver a empezar.

Queremos explicarte el funcionamiento del Acuerdo Extrajudicial de Pagos, y creemos que el mejor modo de hacerlo es basándonos en un caso real.

Debify consigue una quita del 98 % de la deuda en el Acuerdo Extrajudicial de Pagos

J.M.L. es un autónomo de Tarragona. Su actividad comenzó a resentirse durante la crisis de 2008. El índice de morosidad crecía, al mismo ritmo que disminuía el flujo de crédito que le concedían las entidades financieras.

De hecho, cuando llegó a un punto crítico pidió préstamos personales. En este caso, su esposa se convirtió en avalista e hipotecaron su vivienda habitual, unos garajes que tenían en la localidad y su segunda residencia, en Málaga.

Pese a los esfuerzos de J.M.L., la situación empresarial no mejoró. Al contrario, las deudas se fueron acumulando. Y al fin tiró la toalla.

Afortunadamente consiguió cancelar sus deudas con la Seguridad Social, con Hacienda y con sus trabajadores. Pero tuvo que vender gran parte de la empresa para poder hacer frente a estos gastos.

Al final terminó trabajando en un pequeño despacho, propiedad de la familia de su esposa. Desde allí continuó luchando para prestar sus servicios, aunque las deudas nunca disminuyeron.

Cuando J.M.L. contactó con Debify todavía tenía una deuda de más de 480.000 euros. Estaba desesperado, porque pese a sus esfuerzos, no conseguía librarse de la misma. Los acreedores llevaban años acosándole y había llegado a resignarse.

No tenía nada a su nombre. Sus escasas propiedades estaban embargadas, y aunque durante un tiempo pudo reducir su volumen de deuda, su proyecto no era lo suficientemente lucrativo como para permitirle recuperarse económicamente.

¿Cómo pueden cancelarse las deudas?

J.M.L. había probado todos los instrumentos a su alcance. Había concentrado créditos gracias a un préstamo de Citibank, que terminó por no poder pagar. También había recurrido a microcréditos para llegar a saldar las cuotas vencidas, pero finalmente los intereses le resultaban imposibles de pagar.

Al fin contactó con Debify. Le explicamos en qué consiste la Segunda Oportunidad y al principio se mostró reticente. Como le explicamos a él:

  • La reestructuración de deudas no suele ser rentable en los casos en que la insolvencia es estructural. Este era el caso de J.M.L., que acarreaba deudas importantes desde mediados de 2009.
  • En ningún caso es recomendable el endeudamiento para pagar cuotas atrasadas, como hizo nuestro cliente. Él entendía que era el único modo de evitar las consecuencias del impago, como puede ser una ejecución hipotecaria. Pero vivió en sus propias carnes el problema de este parche: una vez te retrasas también en el pago del microcrédito o el préstamo que has solicitado para cubrir la cuota atrasada, comienzan a devengarse más y más intereses.
  • Ante este escenario, la mejor solución es la negociación:
    • La negociación amistosa nos permite buscar una solución con los acreedores. Si la insolvencia no es grave, bastará para hacer más llevadera la deuda.
    • En el caso de que la situación sea tan crítica como la de J.M.L., el éxito de la negociación requiere de ciertas herramientas de presión. Y aquí es donde entra en juego la Ley de Segunda Oportunidad.

El Acuerdo Extrajudicial de Pagos en la Ley de Segunda Oportunidad

Al solicitar la Segunda Oportunidad se designa a un mediador concursal que nos ayudará en la fase de negociación. Lo bueno de esta etapa es que contamos con importantes beneficios:

  1. Se detiene el devengo de intereses. Esto implica que tu deuda no empeorará mientras negociamos tu salida de la insolvencia.
  2. Se paralizan los embargos y ejecuciones. Por tanto, tu patrimonio se mantendrá indemne hasta que concluya esta fase, con o sin acuerdo.
  3. Si obtenemos el acuerdo de un volumen importante de los acreedores podremos imponer el plan de pagos al resto. En este caso, concurría un acreedor díscolo, que se negaba a negociar. Pero como obtuvimos la conformidad del acreedor mayoritario pudimos extender las quitas a parte de sus créditos.

Mediante el Acuerdo Extrajudicial de Pagos podemos solicitar diferentes medidas:

  • Quitas. En este caso, Debify consiguió un Acuerdo Extrajudicial de Pagos con un 98% de quita de deuda. Así, J.M.L. solo tuvo que pagar un total de 4.700 euros, repartidos entre todos sus acreedores, además de entregar parte de sus propiedades.
  • Esperas. La espera implica una moratoria de pago. Nos concede un período de gracia durante el cual podemos conseguir liquidez. En el caso de J.M.L. no tenía sentido pedir una espera, porque no era previsible que se recuperara económicamente. Sin embargo, en otras ocasiones podemos pedir esperas para aplazar los pagos hasta 10 años.
  • Daciones en pago. La dación en pago permite entregar bienes y derechos para cancelar deudas dinerarias. En este caso, J.M.L. entregó los garajes que tenía en la localidad de Tarragona y su segunda residencia, cancelando con esta transacción parte de la deuda.

Ventajas del Acuerdo Extrajudicial de Pagos

El Acuerdo Extrajudicial de Pagos no solo es rápido y efectivo, sino que además nos otorga cierta flexibilidad. Por ejemplo, J.M.L. pudo conservar su vivienda.

Representando el acreedor mayoritario más del 73 % del pasivo (al haberse concentrado los créditos previamente), nos bastó su aprobación para hacer extensible al resto de acreedores los efectos del acuerdo.

En definitiva, el Acuerdo Extrajudicial de Pagos suele estar infravalorado. Y es que el BEPI suena mucho más interesante, al conllevar la cancelación total de las deudas impagables. Pero muchas veces podemos evitar pasar por una fase de liquidación si conseguimos llegar a un pacto con nuestros mayores acreedores.

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